La varicela es una de las enfermedades infecciosas más frecuentes en la infancia, pero eso no significa que sea irrelevante o que deba banalizarse. Cada año siguen apareciendo dudas en consulta que se repiten: cómo empieza la varicela, cuánto dura, cuándo deja de contagiar, si puede ser peligrosa o qué ocurre si un adulto la pasa por primera vez. La percepción social de que es una enfermedad “leve” a veces lleva a infravalorarla, cuando en realidad es una infección vírica que merece ser entendida con claridad.
Está causada por el virus varicela-zóster, un microorganismo altamente contagioso que se transmite con enorme facilidad en entornos escolares y familiares. Aunque la vacunación ha reducido su incidencia, sigue habiendo casos, especialmente en niños no inmunizados o en adultos que no desarrollaron inmunidad en la infancia. Además, el virus no desaparece tras la infección inicial, sino que permanece latente en el organismo durante toda la vida.
Cuando la varicela entra en casa, lo que se necesita no es un exceso de información técnica, sino respuestas claras: qué va a pasar en los próximos días, qué es normal y qué no, y en qué momento conviene consultar. Tener ese marco ayuda a vivir el proceso con tranquilidad y a reaccionar con rapidez si algo se sale de lo esperado.
¿Qué es la varicela y cómo se transmite el virus?
La varicela es una infección vírica aguda provocada por el virus varicela-zóster, perteneciente a la familia de los herpesvirus. Tras el primer contacto con el virus, el organismo desarrolla una respuesta inmunitaria que suele conferir protección duradera. Sin embargo, el virus no se elimina por completo, sino que permanece en estado latente en los ganglios nerviosos, pudiendo reactivarse años después en forma de herpes zóster.
La transmisión es extraordinariamente eficaz. El virus se propaga por vía aérea mediante pequeñas gotas respiratorias que se liberan al hablar, toser o estornudar. También puede contagiarse por contacto directo con el líquido contenido en las vesículas cutáneas. Esta doble vía de transmisión explica por qué, cuando aparece un caso en una clase o en el entorno familiar, el contagio suele producirse antes incluso de que se haya confirmado el diagnóstico.
Una de las dudas más frecuentes es cuándo contagia la varicela exactamente. El periodo de contagio comienza uno o dos días antes de que aparezca la erupción, cuando el niño o el adulto aún no presenta lesiones visibles. Este dato es clave porque favorece la propagación silenciosa. La capacidad de transmisión se mantiene hasta que todas las lesiones han evolucionado a costra, momento en el que el riesgo de contagio desaparece.